Planeta Magazine / Life Victoria 2016: Mercedes Gancedo y Carmen Santamaría

LA NEW GENERATION TRIUNFA EN EL LIFE VICTORIA

Fuente: http://www.plateamagazine.com/criticas/1768-el-life-victoria-clausura-su-edicion-2016-con-joan-martin-royo-y-mercedes-gancedo




Barcelona. 20/12/16. Pabellón de Sant Rafael - Sant Pau Recinto Modernista. LIFE Victoria 2016. Schoenberg: Vier Lieder, op. 2; Schumann: Liederkreis, op. 39. Mercedes Gancedo, soprano, Carmen Santamaría, piano. Schumann: Dichterliebe; Lieder de Schubert. Joan Martín-Royo, barítono. Pierre Réach, piano.


Hace unas semanas les hablaba de la atípica abundancia de recitales de lied en Barcelona durante los meses de noviembre y diciembre. Pues bien, todo pasa, y los dos últimos conciertos del LIFE Victoria han cerrado esta semana este periodo de vacas gordas. El Pabellón Sant Rafael, adornado con un acogedor árbol de Navidad, nos recibía el martes 20 para el recital de Joan Martín-Royo y Pierre Réach, un concierto a beneficio de la ONG Le Refuge de Kol que impulsa el barítono, y el miércoles 21 para el recital en homenaje al compositor mexicano Salvador Moreno, en el centenario de su nacimiento. Este concierto debería haber tenido como protagonistas a dos cantantes mexicanas, la soprano María Katzarava y la mezzosoprano Rocío Támez, acompañadas por Francisco Poyato; sin embargo los virus, siempre tan inoportunos, nos dejaron sin la presencia de la soprano. La sustituyó Mercedes Gancedo, que el día antes había sido la telonera de Martín-Royo y terminó siendo la triunfadora en este final del festival; el martes la acompañó Carmen Santamaría y el miércoles Beatriz González. Como ven, muchos nombres y muchas cosas que contar.


El exceso de volumen del piano de Pierre Réach llamó la atención por comparación con lo mesurado de Carmen Santamaría. Sant Pau es una joya arquitectónica, pero fue concebido como hospital, no como auditorio. En el Pabellón Sant Rafael el público se distribuye en semicírculo en torno al piano, por lo que todo el mundo está muy cerca de los artistas; sólo hay cuatro o cinco hileras de sillas. Esta disposición tiene sus ventajas para el público, pero para los pianistas es un reto. Es comprensible, por tanto, que los pianistas de la New Generation, músicos de veintitantos años, tengan problemas con la acústica de la sala. Pero Carmen Santamaría no los tuvo; no sólo no los tuvo sino que su sonido fue muy bonito, tocando con sensibilidad y bien atenta a su cantante, la soprano Mercedes Gancedo. Interpretaron una obra de juventud de Schoenberg, los Vier Lieder, op. 2, y una selección de otra obra clave del repertorio, el Liederkreis, op. 39 de Schumann, unas pocas canciones que nos permitieron admirar la cálida voz y la naturalidad de esta joven cantante de sólo veintiséis años. No puedo hablar de sorpresa porque la había escuchado antes, la última vez hace sólo unas semanas en el concierto final de las masterclasses del LIFE Victoria, pero sí de confirmación de una muy buena sensación inicial. Poco podíamos imaginar después de su miniconcierto que al día siguiente volveríamos a escucharla!



Y volvió Mercedes Gancedo al escenario. Si el día antes había dejado el público sorprendido e interesado, esta vez triunfó. La primera parte de su programa giró en torno a los secretos, empezando por Le secret de Fauré y terminando por Nur wer die Sehnsucht kennt en la versión rusa de Tchaikovsky, pasando por Schubert, Schumann y Wolf. Canciones todas ellas contemplativas que Mercedes Gancedo defendió muy bien, con una madurez no muy habitual a su edad. Beatriz González Miralles, por su parte, estuvo tan acertada en el acompañamiento como lo había estado Carmen Santamaria el día antes. Pero cuando realmente el dúo consiguió, como me apuntaba alguien al acabar, aquel silencio que sólo se oye cuando el público está absorto, fue con las canciones de los compositores argentinos (como la cantante) Guastavino y Ginastera. Impresionantes las dos, Mercedes y Beatriz, en su interpretación de Triste. Habrá que estar atentos a las carreras de estas tres jóvenes intérpretes (añado, claro, a Carmen). Un buen final para la cuarta edición del LIFE Victoria.